Desde aquí abajo
David Fernández García

De pata negra
Marta Lobo

Signos del alma
Roxana Herrero

Yas entre amigos
Yasmina Suárez González

Aquí Ribono
Emilio Fernández García


Rarezas
María Antonia Goás

Pasen y lean
Jesús Méndez

Susa Caústica
Susana Álvarez


Alma de poeta
Matilde Suárez

El Mirador
José Feito

Cosas de pulpos
Ana Pérez

Menudo Cuento
César Fernández

 
Escaparate
por Susana Álvarez,
José Feito y
David Fernández


Leo luego existo
por Cesár Fernández

Poeta Errante
Entrevista a Pilar Castañón
por David Fernández

Links

Contacto

Webmaster


------------------------------------
Números publicados
------------------------------------

Hemeroteca

 
 


SUSA CAÚSTICA

CONVERSACIONES DESDE EL CORAZON

-¿Porqué?
- Supongo que miedo.
- ¿Supones?
-Cobardía.
-¿Y ahora?      .
-Ha llegado el momento de enfrentarme a la verdad.
-Precisamente ahora.
-Sí
-Repito, ¿ahora?
-Sí
-No es justo.
-¿Para quién?
-¿Y aún me lo preguntas?
-Es mi vida, yo decido.
-¿Perdona?
-¿Qué es lo que no entiendes?
-Nada.
-No le veo tanta complicación.
-Eres muy egoísta.
-¿Yo?
-No, yo.
-Nunca me han gustado tus sarcasmos.
-No le des la vuelta a la tortilla.
-Ya estamos con estupideces. No se puede hablar civilizadamente contigo.
-¿Tú me hablas de civilización?
-Sí. ¿Pasa algo?
-Pero...
-Pero nada. Te explico las cosas con calma. Me sincero contigo y mira que actitud.
-No, si la culpa será mía.
-Es huérfana.
-¿Quién?
-La culpa.
-Mira... haz lo que te dé la gana. Pero yo no les explico nada.
-No necesitan saberlo.
-¿Tú te estás escuchando?
-¿Qué necesidad hay de contárselo?
-¡No me lo puedo creer!
-Pues hazlo.
-Para ti todo es muy sencillo.
-No creo.
-¿Cómo que no?
-El que ha vivido una vida que no es suya he sido yo.
-Fue tu decisión.
-Me vi obligado.
-¡No me fastidies! ¿Acaso te forcé a algo?
-No, tú no.
-Nadie. No seas cínico.
-No quiero continuar esta conversación.
-Para ti es muy fácil.
-Eso lo dices tú.
-Te odio.
-No dramatices, por favor.
-¿Por qué me has hecho esto?
-No creo haberte hecho nada.
-¿Y cómo lo llamas?
-Vivir
-Sí, una mentira.
-Una verdad a medias.
-Una mentira.
-Llámalo como quieras.
-Por su nombre.
-Lo que tú digas.
-Márchate ya.
-¿Les vas a contar algo?
-Tranquilo, no seré yo quien les diga a mis hijos que su padre nos abandona por otro hombre.

---------------------------------------------------

Susana Álvarez © 2006